Bienvenida

Entras en un taller de poesía donde no hallarás ningún maestro; tan sólo un alumno con vocación de no dejar nunca de ser alumno.
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29 jun 2012

Somalia (por ejemplo)

   
   
   
Indignados
pero...
¿desde cuándo?   
   
   
   
No deja de mirarme
   y elige, en su silencio, qué hijo está más débil:
   para salvar alguno, qué hijo ha de morir.
    
¿De qué huesos le cuelgan
   pechos de arena y polvo?
    
No hacen ningún ruido y dejan que me duerma;
   pero esa madre mira, no deja de mirarme
   aunque pase la página, pues en otra aparece
   la rabia de una bomba reventando un mercado
    
Y a veces me pregunto:
 - cómo ha de ser el mundo, qué parte está más loca
 - siendo así, tan injusto, qué muerte duele menos
 - y aun siendo yo pacífico, ¿a quién hay que matar?
     

30 may 2012

Entre amigos


No puedo
llorar
por ti
  
Simplemente: no puedo
  
Me agota
  
Pero dame tu mano,
levántate
                    sal
de tu tiniebla
   
Y camina !
  
Y ayúdame
cuando yo caiga
   
   
(Ojos grandes se abren,
y  la primera palabra
cabal

Amanece)
   

8 may 2012

Un mal despertar

  
  
  
   
   
   
    
  
  
  
  
  
  
  
Despertar con zarandeo de persianas
  
Sin refugio posible entre las sábanas
  
Ni un cuerpo al que abrazarse
    
No se llevará el viento tantas preocupaciones
    
Inútiles resultan las guías, las alarmas,
el código caduco de los despertadores
    
Pensar y organizarse
                                           Luchar y resistir
    
Inútil es correr en todas las direcciones
    
No hay refugio posible…
                                                 en tanta nada!
   

8 abr 2012

Tarde de primavera (Spain, 2012)

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Ésta es la hora del paseo...
  
Niñitos en el parque
                                          y el beso del sol
  
Ancianos de la estirpe de la necesidad:
algunos conocieron las ramas de la gloria
  
Deambulan nerviosos los parados, los vencidos...
cárdeno pecho, humillados
porque no es pesadilla en duermevela
de su tren nocturno
  
Con manzanas dormidas en su vientre,
una mujer encinta mira un escaparate:
son costosas ramitas para el nido
  
El aire perfumado y los cerezos en flor
esconden la amenaza:
  
la belleza es bálsamo para seguir en pie
… pero no desatiendan tus oídos
    ese rumor de enjambres asesinos.
  

7 abr 2012

Grúacrucis en Semana Santa 2012

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Grúas…
grúas sobre humildes moradas…
    
Son grúas que presidieron
el asfaltado de campos
    
Y ahora son... grúas paradas!
    
Grúas paradas: los cables
donde se posan los grajos.
    
¿Y qué fue del Sanedrín,
mercaderes de favores?
¿Dónde se esconde Pilatos,
Barrabás y los ladrones…?
    
Aunque parezca un fracaso
tan pútridas relaciones,
tan a salvo permanecen.
Y el dinero, a buen recaudo.
     
Grúas paradas: son cruces
sin ningún crucificado.
  

19 mar 2012

Quién lo iba a pensar

Qué tiempos
                       aquellos
cuando creíamos ver todo
tan cuidadosamente ganado y conquistado
    
No hay invasión externa
no hay invasiones bárbaras, esta vez;
    
repugnantes vómitos  -sólo-
desde el hígado social:
    
cifras sin rostro elaboradas
por personas-robot supervisadas por
patanes en civilidad
y castrados en dialéctica,
pedestales de mando muy serviles
a bocas insaciables de poder y dinero.
    
Y ahora todos nosotros
                                        temiendo
                                                         acojonados
    
por no perder ese trabajo, tan necesario
ese bendito trabajo que lleva legumbres
a la mesa, sin ya pedir, siquiera
un compartir del ruido de cucharas
entre padres e hijos;
    
ese trabajo al que, sin embargo,
mercachifles de empresas, tecnócratas, corruptos...
de forma incomprensible han enseñado a odiar.
    

13 feb 2012

Miércoles

  
  
  
  
Foto de Marcelo Aurelio, con autorización del autor
  



Lamentables noticias, lluvia ácida 
en vez de lluvia
  
Tengo sal en los ojos y no puedo llorar.
    
El tiovivo nunca se detiene y…
no existen instrucciones cómo-arrojarse-en-marcha.
    
Desgastados colores que ya han tornado a grises
en la helada y la niebla.
    
Madera que se agrieta en su ronco girar:
                                                                             ¿dónde
los remeros, los navíos surcando los mares?
¿dónde, ese valor de dirigirse al abismo
ante Finis Terrae?.
    
Miércoles:
astillas anodinas como el lunes o el martes
  -astillas de los días.
    
Tenso el arco hacia el cielo:
flechas como preguntas
y no obtengo respuesta (una vez más)
    
O es, quizá, desear…
aleteos de luz bajo los párpados,
belleza en el camino bajo nuestros pies?
    
Pétalos en el viento:
los envía una musa que hoy estaba más triste,
quería sus rosales en la orilla del mar.
    

30 ene 2012

Blues de una noche de invierno, v2

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Pasos:
el eco de mis pasos, soledad
lenguaje de muralla en las noches de invierno.
     
Charcos:
olores de humedad
espejos con faroles encendidos.
     
Derroche: agua potable en tiempo de sequía
regar y cepillar un suelo ya barrido:
pavimentos nobles de la ciudad.
     
Sobre charcos, mis pasos;
y entumecidos pasos de una mujer mendiga:
zapatos descosidos, desarmados,
y el largo caminar que la esperaba
   -sus pies en mordedura de agua fría.
     
Pasos, ecos...
espejos de pobreza en derroche…
   
Me ajusto la bufanda y el abrigo
... y un apretar los dientes
y un chasquido de puños...
pero cómo evitar este mal ácido:
                                                                esa mujer
desdibujándose en la noche y la neblina.
     

15 ene 2012

Blues de una noche de invierno, v1

 









  

        
Foto de  Ana Undurraga



  
  
Con mangas riegan el vasto pavimento
hombres uniformados, cuando la noche pisa de puntillas,
y una vez más se eleva el aire húmedo
desde los adoquines y la piedra:
                                                      da gusto respirar
en la zona noble de la ciudad.
  
Propulsan, los hombres, el agua desbocada
                                                                         que arrastra
minúsculos desechos que no fueron barridos
en sus repasos múltiples, diurnos,
por la zona noble de la ciudad.
  
Pero esta noche fría del invierno, esa mujer
con sus piernas entumecidas caminando lentísima,
su lata más bien sorda de monedas en la bolsa de plástico,
sus zapatos abiertos, sus harapos,
se ha visto sorprendida por unas lenguas de agua
y acharolados charcos
                                      por limpieza tan pulcra
en la zona noble de la ciudad.
  
Yo tan sólo iba en busca del eco de mis pasos:
                                                                            lenguaje de muralla
por calles empedradas que se quedan vacías
cuando la noche lame los faroles y su luz mortecina,
rincones donde aún hablan palacios y conventos
a inmuebles renovados y a otras casitas viejas, vacías;
cuando el agua suaviza la huella del invierno
y se respira bien
                            en la zona noble de la ciudad.
  
Pero cómo evitar este mal ácido: esa mujer
adentrándose despacio en la neblina,
y el largo caminar que ya la espera
                                                            con pies húmedos y fríos;
y hombres que ejecutan deprisa su trabajo
vertiendo agua potable en tiempo de sequía,
para lustrar un poco más el pavimento
                                                                  y el decoro
de la zona noble de una ciudad.