Bienvenida

Entras en un taller de poesía donde no hallarás ningún maestro; tan sólo un alumno con vocación de no dejar nunca de ser alumno.

24 nov 2010

En el hospital


 













Es el hospital. Y pasan
lentas las fugaces horas
de la vida. Pasan
entre sus puertas las veloces
horas de la muerte lenta.
  
Se hizo preciso un descanso, comer
en la cafetería. Estabas sola:
"No hay mesas libres, ¿puedes compartir...?"
Me miras: "Por supuesto"  -me respondes.
Y enseguida te hablo. Con prudencia,
por tu familiar pregunto y vi que agradecías
salir de aquel estúpido silencio,
quebrar la soledad que nos ahoga…
 
Y ahí estabas tú,
desnudándote,
en un mar de emociones, en un mar
de lágrimas, tristeza, risa, júbilo…
las cosas de tu vida,
toda tu alma en una misma copa
de buen vino que yo quería beber,
llevándote al compás
de un baile improvisado de palabras.
 
Y ahí estabas tú,
tú expresándote con tanta dulzura,
tú con tanta vida… !
Y yo…
yo mirándote como única tregua
de la muerte, y deseando abrazarte
para abrazar la vida.
 
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Imágenes (fuentes):
   "Pasillos de hospital"  >  Google  >  antilopeconstructora.com
   "Mujer llorando"          >  Google   >  milugarenlared1.spaces.live.com
  

22 nov 2010

La rosa del desierto

 












Hasta El Aaiún se fueron a recordar al mundo,
a un mundo sordo y ciego,
que hay un pueblo expulsado,
que hay un pueblo sin tierra.
 
Dónde estará mi amor,
quien, al cumplir quince años, ya me escribía “Tú eres
como una bella rosa en el desierto”?
 
Dónde estará mi padre?
Qué será de mi madre, con su mirada triste?
 
Hasta el cielo enmudece
y ningún dios se apiada.
Veo una luna negra;
si miro las estrellas, parecen cenicientas.
 
Esta noche no duermo,
nadie duerme esta noche,
hay un perro que ladra,
allá ladran más perros en un vacío sin alma.
 
Tampoco tengo hambre: esta noche, la arena
sabe a sangre y a lágrimas,
sabe mucho más agria.
 
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Poema publicado también, con autorización del autor, en:
  
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Imágenes (fuentes):
   "Ataque al Campamento de la Dignidad"  >  Google  >  http://www.saharatoday.net/

   "Joven saharaui"                                                 >  Google  >  http://www.nortecastilla.es/
   

Tindouf-Dajla: sólo un mal sueño


Hoy me he despertado, hermanos, huyendo:
saliendo de un mal sueño.
Me hallaba entre vosotros, habitando el terruño
del Sáhara más inhóspito y estéril,
allá donde os acogieron, allá donde ya sois
eternos refugiados olvidados
en un olvido eterno y despiadado.
  
He visto algunos rostros hinchados, silenciados
por culatas de fusil y botas de soldados,
otra vez deshaciéndose la tenue ilusión
de una hipócrita y tibia diplomacia,
quebrándose de nuevo la esperanza.
  
He vuelto a ver vuestras famélicas cabras
que mordían la madera y el plástico,
e inquietas miraban  la parsimoniosa espera
de un dromedario flaco
y el tiempo detenido
ante una puesta de sol y su belleza extraña:
la luz muriendo en sangre o fuego, dunas
que se perfilan como si ocultaran
a España, a Marruecos y a la ONU… su vergüenza.
  
Pero también he visto la fascinante imagen
de un grupo de mujeres que caminaban juntas,
siluetas con melfas de colores sobre el seco
horizonte de océano de arena.
Esas mujeres fértiles pariendo
sucesivamente a un pueblo sometido
bajo la enfebrecida luz del sol, bajo el manto
de todas las estrellas en un cielo infinito.
  
Me han mirado también los vivos ojos
de unos niños, los que sobrevivieron,
que empezaban sus clases en la escuela.
Entre ellos no veía ni a Enguía ni a Zagma,
habían crecido. Eran otros niños
y sin cesar también sonreían y cantaban,
y yo seguía sin entender de dónde manaba
su inagotable fuente de afecto y alegría.
  
La maestra dijo, de pronto, “me falta uno”.
Me apresuré a buscarlo por toda la wilaya,
entre las jaimas y los chozos de adobe y entre…
piedras, polvo y arena, dromedarios y cabras.
  
Hoy me he despertado, hermanos, sudando
cuando, al fin, hallé a ese niño que buscaba.
Estaba al fondo de un pozo, un pozo
sin agua. Quería salir él solo,
sin ayuda de nadie, con orgullo de líder
que camina seguro a destruir su espejismo:
un mañana que para él no existe.
Llevaba en su cintura una cuerda con latas,
únicamente latas de sardinas vacías…
simulando un cinturón de explosivos.
  
A mis hermanos de aquí, a mis otros hermanos,
a todos vosotros, mis compañeros y amigos,
debo pedir perdón… por irrumpir
intencionadamente en vuestros propios asuntos,
en vuestro ensimismamiento,
pero hoy necesitaba escribir sobre este sueño,
antes de beber agua,
antes del desayuno.
  
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Poema publicado también, con autorización del autor, en:
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Imágenes (fuentes):

   "Campamento"  >  Google  >  blogs.20minutos.es
   "Mujeres"             >  Google  >  www.trekearth.com