Bienvenida

Entras en un taller de poesía donde no hallarás ningún maestro; tan sólo un alumno con vocación de no dejar nunca de ser alumno.

6 feb. 2011

Así tu sombra

















Cómo decírtelo, hijo mío,
cómo explicar todo lo que aprendí de mis padres;
lo que ellos, a su vez, observaron en los suyos

de forma tan sencilla,
remontándonos sucesivamente
hasta alejadas e ignotas ramas de tu estirpe.
   
Cómo mostrarte la herencia recibida:
tan sólo un cuenco de sal
por tantas gotas de sudor evaporadas,
por cada lágrima.
   
Cómo mostrarte en mí todo el amor recibido,

cuándo querrás apreciar el que tú obtienes,
pues nada más obtuve

y poco más tenemos.
   
Ningún bien material nos llega desasido

de los brazos del trabajo,
del esfuerzo pegado a los costados.
Los días del pasado ya fueron deshojados

con frías herramientas y utensilios
ávidos de fuego. Y los ojos quemados
abriendo cada noche
con los faros de un camión en carretera,
con el flexo iluminando un costurero
después de arrojar luz sobre libros o teclados.
   
Así es como, hasta ahora, obtuvimos la riqueza
de poder satisfacer lo necesario.
   
Cómo explicarte, hijo, cómo decírtelo
(sin insistir ni cansarte demasiado,

sin apagar tu luz ni tu alegría)
que ya tienes edad para pensar
en la sombra que acompaña a tu carne;
para pensar
en la carne inmaterial que recibiste,
bajo mi sombra, siempre,
desde que naciste,
con un beso en la frente,

con mi beso en tu frente.
    

6 comentarios:

Cormorán dijo...

Hola Luis, esperaré unos días a que termines de retocarlo. Por cierto, en el final has modificado y ahora sale repetido con mi beso. Antes era con un beso y luego con mi beso. No sé si es un cambio, pero me gustaba más el original, primero un, y luego mi.
Un saludo

Luis Nieto -(Papelylápiz) dijo...

Gracias, Cormorán, bien intuías tú que faltaba una revisión, pero la he hecho de forma más general. Un honor por tu visita, y agradecido por tu sugerencia. Un abrazo

Cormoran dijo...

Hola Luis.
La experiencia es un grado, y hay cosas en la vida que solo se aprenden con ella.Creo que desde nuestra posición, situación, estatus, tendemos a explicar a nuestros sucesores, nuestros hijos, cosas como las que relatas con esa sensibilidad que tienes. Pero creo que es un deseo más que otra cosa. Desgraciadamente, me parece, que es la propia vida la que muestra a esta parte de la humanidad lo que les espera. Un trabajo para subsistir, el mismo que les quita la vida.
No obstante es precioso y me gustaría que sucediese de verdad. Es como un derecho de los más básicos. El poder saber el porque de nuestra situación.
Un saludo Luis.

Luis Nieto -(Papelylápiz) dijo...

Cormorán, comparto la opinión de que es la propia vida quien enseñará a los hijos. Pero ellos necesitan una educación para interpretarla y afrontarla en las mejores condiciones. Y ya he tenido ocasión de comprobar que merece la pena insistir; que, aunque te parezca que predicas en el desierto, buena parte de lo que transmites sale luego a la luz cuando van madurando. Un abrazo.

Cormoran dijo...

Hola Luis. Creo que no me expresé con demasiada claridad. Totalmente de acuerdo en que la educación y la cultura es la base de toda existencia, de toda evolución. Con mi comentario, me refería que en la vida, los más desprotegidos, aquellos con menos recursos, aprenden de la vida. A golpes, con hambre, ya sin lágrimas pues hacen de su sufrimiento algo natural, no han conocido otra cosa. Y precisamente por esa falta de formación es la vida su maestra y no sus antecesores, sus padres, sus abuelos. En tu poema intuyo que se trata de personas desfavorecidas y por eso desearía que se pudiese transmitir de otra forma que no fuese por la propia experiencia.
Un saludo

Luis Nieto -(Papelylápiz) dijo...

Cormorán, no fue deficiencia de tu forma de expresar, sino de mi torpeza al interpretarte. Tú enriqueces el contenido del poema asociándolo a un deseo universal que ambos compartimos. Gracias por tu interés y comentarios.