[ Hola, mi amor, hoy te traigo unas rosas.
Tenía una nota escrita y la he hecho añicos,
decía así:
“Hola, mi amor:
¿Te acuerdas?, yo temblaba
con la primera flor que te ofrecía.
¿Dónde fueron los días? Lo dejábamos todo
cuando el ‘todo’ era nada;
y ‘nada’, simplemente, era felicidad”
La verdad, no he querido
deslucir esta fecha:
para ti era importante... y ya no la reclamas.
Pero algo bueno ha quedado -quizá sea mucho-
si sabemos buscar.
Ya estoy junto a la puerta, ya llega ese momento:
seguro que sabremos... darle un toque especial,
no parezca vacío por tan artificial.
Según entro en la casa, veo que te aproximas:
vienes a recibirme con los brazos abiertos;
y al fondo veo un regalo que está sobre la mesa
con una nota encima...
Tu voz, curiosamente,
por fuerza de los años, ¡me parece tan mía! ]
por fuerza de los años, ¡me parece tan mía! ]
Hola, mi amor, hoy qué tal te fue el día?









