Bienvenida

Entras en un taller de poesía donde no hallarás ningún maestro; tan sólo un alumno con vocación de no dejar nunca de ser alumno.

19 mar. 2012

Visita al padre

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Chirría tu carreta, subiendo al alto cerro
por un camino estrecho y arbolado
     
De a poco que te cansas, vuelves la vista atrás:
ves la inmensa llanura…
y haces lentas las horas
    
Hay cosas que me cuentas
                                                     o las leo en tus ojos:
    
de sufrir, es tu hastío; pero temes
se detenga el camino:
esa terrible duda ante el vacío
ya sin la luz del día, sin paisaje
    
Hay cosas que tú sientes
                                                   y yo siento
    

Quién lo iba a pensar

Qué tiempos
                       aquellos
cuando creíamos ver todo
tan cuidadosamente ganado y conquistado
    
No hay invasión externa
no hay invasiones bárbaras, esta vez;
    
repugnantes vómitos  -sólo-
desde el hígado social:
    
cifras sin rostro elaboradas
por personas-robot supervisadas por
patanes en civilidad
y castrados en dialéctica,
pedestales de mando muy serviles
a bocas insaciables de poder y dinero.
    
Y ahora todos nosotros
                                        temiendo
                                                         acojonados
    
por no perder ese trabajo, tan necesario
ese bendito trabajo que lleva legumbres
a la mesa, sin ya pedir, siquiera
un compartir del ruido de cucharas
entre padres e hijos;
    
ese trabajo al que, sin embargo,
mercachifles de empresas, tecnócratas, corruptos...
de forma incomprensible han enseñado a odiar.