Bienvenida

Entras en un taller de poesía donde no hallarás ningún maestro; tan sólo un alumno con vocación de no dejar nunca de ser alumno.

8 abr. 2012

Tarde de primavera (Spain, 2012)

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Ésta es la hora del paseo...
  
Niñitos en el parque
                                          y el beso del sol
  
Ancianos de la estirpe de la necesidad:
algunos conocieron las ramas de la gloria
  
Deambulan nerviosos los parados, los vencidos...
cárdeno pecho, humillados
porque no es pesadilla en duermevela
de su tren nocturno
  
Con manzanas dormidas en su vientre,
una mujer encinta mira un escaparate:
son costosas ramitas para el nido
  
El aire perfumado y los cerezos en flor
esconden la amenaza:
  
la belleza es bálsamo para seguir en pie
… pero no desatiendan tus oídos
    ese rumor de enjambres asesinos.
  

7 abr. 2012

Grúacrucis en Semana Santa 2012

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Grúas…
grúas sobre humildes moradas…
    
Son grúas que presidieron
el asfaltado de campos
    
Y ahora son... grúas paradas!
    
Grúas paradas: los cables
donde se posan los grajos.
    
¿Y qué fue del Sanedrín,
mercaderes de favores?
¿Dónde se esconde Pilatos,
Barrabás y los ladrones…?
    
Aunque parezca un fracaso
tan pútridas relaciones,
tan a salvo permanecen.
Y el dinero, a buen recaudo.
     
Grúas paradas: son cruces
sin ningún crucificado.
  

5 abr. 2012

De lo que tanto se ha escrito

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
¿Quererse?
                          Dime tú:
    
¿hay un concepto puro de quererse?
    
Es la prenda ajustándose a las formas
de tu sexo, lo que me hace dudar
    
¡Torrente de mis células en busca de las tuyas!
    
... ¿quizá, sencillamente,
por el sublime hecho... de quererse?
    

2 abr. 2012

Reflejos de un día cualquiera

  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
Temprano te levantan las primeras rutinas
incluso el mismo espejo es el de todos los días...
Noticias matinales, repetidas...
te aturden los temores
mientras ya te preparas para ese sacrificio.
    
Los lobos ya descienden por los fértiles valles
desde las montañas sagradas...
    
Después de tu jornada, el peluquero
no paraba de hablarte y apenas escuchabas;
hacías un repaso, pretéritos momentos
de imágenes de Apolo, de Poseidón, de Hércules…
y mirabas de frente para ver a un extraño:
un Laoconte ajado y deformado.
    
Ya ha llegado la noche  -y no exenta de aullidos;
ya pisas hierba helada mirando a las estrellas
y estás ante otro espejo donde te reconoces
en ese frío… en esa falsa soledad...
por no oír nada
                                por no sentirte nadie…
    
Tampoco hablan los árboles desnudos de su copa
y al mismo cielo elevan todas sus nervaduras,
con brotes de esperanza de nueva primavera
sobre sus ramas negras…
    
Digamos que hoy ha sido… tan sólo un día cualquiera;
un espectáculo mudo...
que no entiendes.